Los Roques
Los Roques es perfecto para una regata, se puede
hacer un circuito pasando por cada una de las islas, por lo general
los veleros hacen estos circuitos visitando una isla por día, la
navegación entre isla e isla a vela dura de una a dos horas, desde
Gran Roque hasta uno de los extremos del parque que seria Cayo de Agua
se navega en la mañana para que el sol no nos haga reflejo en el agua
y podamos distinguir los bajos, los arrecifes y las entradas por los
estrechos canales que son un verdadero espectáculo con el sol atrás,
la luz es muy buena para las fotos y lo mejor es que la navegación no
es estresante y da tiempo para disfrutar con calma de estos hermosos
canales, tomando fotos o tomando una piña colada, por lo general,
durante la navegación hay otra actividad que le pone en segundos el
corazón a millón, “La Pesca”, fuera cámara, piña colada y todo lo que
se tenga en las manos, no hay que dejar escapar el almuerzo que el
generoso mar de Los Roques siempre nos regala, porque si hay algo que
sobra, son peces, troleando desde el velero se sacan carites, atún,
barracudas o bonitos. El regreso se hace el la tarde para que el sol
este atrás de igual forma para que nos permita ver el camino por los
distintos azules.
Luego de recoger a los pasajeros en el aeropuerto,
de explicarle el funcionamiento de las instalaciones de la embarcación
y de cerciorarse de que no falta nada, como cigarros, rollos
fotográficos, baterías y de ponerse una ropa cómoda podemos izar
velas. El circuito comienza desde Gran Roque a Noronqui, mas o menos
una hora y media, los que no han probado nunca navegar y están un poco
temerosos no tardaran ni cinco minutos en adaptarse luego de que se
sube la vela, se apaga el motor, ven y sienten seguridad y que
escuchan la música de las suaves olas, un pez que salta, las gaviotas
o una tijereta que nos persigue…¿Qué? ¿Un pez que salta?, corran a
tirar la caña de pesca para almorzar modestamente un pecado fresco,
pues hasta la persona mas temerosa e insegura descubrirá en cinco
minutos que este encuentro con la naturaleza, uno de los sitios mas
vírgenes del mundo lo puede cambiar por el resto de su vida, se pesca
para comer, bueno si no se pesca siempre hay un viejo pescador al que
se le puede hacer un trueque por un buen pescado o langosta, se usa el
viento para trasladarse, cualquiera puede timonear el barco junto con
el capitán que le explicara los principios básicos de el viento y la
vela, cualquiera puede remontarse a la época de los Piratas, valientes
y atrevidos para olvidar todo lo que no es natural “La Ciudad “ .
Noronqui son tres islas, la primera en la entrada
tiene un naufragio, la segunda es larga y la tercera que es donde nos
vamos a anclar brinda tota la protección del viento y las olas, es una
playa que tiene un bajote pera arena y de repente una caída profunda,
casi todas son así, se observa el azul celeste y de pronto una línea
azul oscura, los veleros se pueden anclar cerca de la orilla o de
estos bajos justo como para que uno se pueda tirar desde la proa y
caer parados, caminar hasta la orilla o nadar el espacio azul profundo
que nos brindan estas peculiares playas para las quillas o se puede
bajar en el bote auxiliar para trasladar la cámara, las toallas o la
cava con las cervecitas mientras la cocinera prepara el almuerzo.
Noronqui es un buen sitio para hacer esnorquelin, tiene muchos puntos
donde uno puede ir con el bote auxiliar y cada ves que nos anclamos
allí estamos atentos cuando estamos sentados en la cubierta para ver
unas amigas que salen a veces, al primer movimiento de agua hay que
mirar atentamente por que seguramente son unas tortuguitas que salen
nos ven y se vuelven a meter, pasan por debajo del barco, salen por el
otro lado… En Noronqui algunas veces hay algunos day tours que vienen
de las posadas en lanchas rápidas, los dejan el la mañana y se los
llevan en la tarde, casi todas las islas son visitadas por estos day
tours, no es mucha gente porque siempre los dejan en fransisqui o
Crasqui dejando tal ves las islas mas bonitas en exclusiva para los
viajeros en veleros.
Al día siguiente, al despertar con el aroma del pan
fresco y el café recién colado, hay quienes antes del desayuno se
echan un baño despertador, tonificante, pues el agua es fresca, justa,
ni fría, ni caliente, hacen un poco de ejercicio, una caminata por la
playa pues no tienen que ir al gimnasio luego de tragar la
contaminación de los carros y la bulla contaminante de nuestra paz de
las cornetas estresantes de los que van apurados, uno se despierta, se
cepilla los dientes, sube las escaleras respira profundo y salta al
agua. Hay otros que esperan el último llamado del desayuno, las
sabanas se le pegan, porque es muy agradable estar en el camarote
oyendo el suave sonido del agua que choca contra el casco, el mismo
sonido que lo durmió y se dice un ratito mas…después del desayuno se
reposa un ratito mientras la tripulación termina de acomodar la cocina
y para prepara el velero (Quitar las hamacas, preparar la carnada)
para la próxima parada que será Sarqui, al llegar hay una entrada, es
una de mis favoritas, es un canal que solo se disfruta pasándolo a
vela, desde la altura que proporciona el velero se pueden ver las dos
playa, se pasa entre Espenqui y Sarqui, en Espenqui se hace un camino
de arena parecido al de cayo de agua, algunas veces tiene mas arena y
otras se cruzan las olas da playa a playa, nos anclamos en Sarqui
donde de igual manera estamos protegidos del viento y las olas, es un
espacio de dos a cuatro metros de profundidad, en realidad parece
menos, el agua es tan clarita que se puede ver el fondo, el velero
queda anclado en frente de la playa y al lado queda un arrecife que es
muy bueno para hacer esnorqueling, se puede ir a nado desde el velero
o en el bote auxiliar, después del almuerzo y la siesta, podemos ir a
una del las playas mas bonitas que queda en la punta de Espenqui, es
como una mini piscina muy buena para hacer esnorqueling y al otro
lado una playa larga para caminar, realmente me puedo quedar horas
flotando con mi salvavidas en esta playa. De regreso al velero vamos
troleando con el bote auxiliar, como a eso de las cuatro es buena
hora, para la cena.
Al día siguiente llegamos a carenero, la opinión de
todos los visitantes que han recorrido todos Los Roques y de los
veleristas en si es que Carenero es el mejor sitio para anclar, la
paz de esta laguna es indescriptible, el velero queda protegido por un
manglar bastante alto que suena a todos sus habitantes, las aves que
viven allí cantan para despertarlo en la mañana y para despedir el día
viendo el ocaso el sol con el acostumbrado aperitivo, una cuba libre,
mientras nos vamos acostumbrando a el silencio que nos permitirá
pensar en todo lo que hemos hecho y en lo que ese momento mágico nos
inspira hacer. Después de la cena, acostado en la hamaca con una copa
de vino veremos un cielo que lejos de Gran Roque, si luz artificial,
se ve allí y otro de los sitios donde lo he visto así es en la Gran
Sabana, un cielo lleno de estrellas, todas perfectamente
identificables, desde La Vía Láctea hasta la cruz del Sur y todos los
signos para esa fecha, no se compara las noches según se quieran
dibujar, calidas, en compañía, románticas, eróticas, entre amigos, de
fiesta con música o sin música, pues en Gran Roque quieran o no hay
música todas las noches, en la plaza son buenas cuando es una fiesta
patronal o la bienvenida de la langosta, el resto de las noche hay
música en el bar, por lo general cumbias, de nuestros hermanos
colombianos que los Roqueños acostumbran a oír, gracias a dios que
Autoridad Única de Área propuso que estas músicas a todo volumen
finalizaran a la una de la madrugada, para que la gente pueda dormir,
porque hasta en el velero anclado en frente de Gran Roque se escucha.
Carenero es muy especial por nuestros queridos
amigos pescadores de langosta, Juancho, el poeta Julian y Ezequiel,
Ezequiel pasa en la mañana a saludar algunas veces acompañado de
Maria. Maria es una garza que viaja en la proa del peñero, a toda
velocidad, se para y se trata de atajar con sus patas como un surfista
en su tabla. Ezequiel como un guardián visita a los conocidos y hace
amistad con los extraños, ofreciendo su casa para que lo visiten, ya
que prácticamente funciona como una entrada donde llegan los botes
auxiliares, detrás de su casa hay un caminito de botutos que nos lleva
a una hermosa piscina, Ezequiel siempre advierte a los que quieren
hacer esnorqueling que tengan mucho cuidado con la corriente, que no
naden cerca de la boca, siempre preocupado por los demás y muy atento,
cuando estamos todos completos en el “Rancho del Amor” como el lo
llamo, comienza a hacer juegos con sus cuerdas, o a responder todo lo
que la gente quiere saber sobre un personaje como el, se le nota en su
cara, en sus manos, es como el “Viejo y el mar” pero mas que pescar
langosta, intenta siempre pescar una novia, es un enamorado de la vida
y de las mujeres, a todas las quiere, las halaga pero siempre con un
respeto de por medio que es digno de cualquier caballero de antaño.
Siempre que podemos, en temporada de langosta nos tomamos todo el día
preparando una parrilla de langosta o de pescado. Ezequiel tiene como
una especie de caney donde hay una barrillera grande y un gran
comedor, lo que hacemos es que preparamos todos los contornos en el
barco, preparamos la cava con lo que vamos a tomar y llevamos también
algunas papas, tomates y cebollas envueltas en papel aluminio para
cocinarlas también a la parrilla.
A partir de carenero el horario de navegación
cambia, al día siguiente podemos salir antes del almuerzo para que el
sol nos ilumine desde todos los ángulos, rumbo a Dos Mosquises, aun
cuando es muy famosa por su estación marina y las tortugas que tienen
en cautiverio, el anclaje, dependiendo de la estación del año resulta
algunas veces un poco movido.
Cayo de agua es famoso también por sus huecos y el
agua salobre que permitió a pescadores usar la isla como parada de sus
largos viajes, usando un poco de esta agua para tomar y cocinar, al
igual que Dos Mosquises estos cayos se encuentran en mar abierto, el
agua es de un azul muy bonito pero no se ve el fondo por lo movido del
agua, algunas veces hay mar de fondo e incluso hay veces que los
peñeros y sus day tours no van a estos cayos por que el peñero no
puede llegar a la orilla por las olas.
Bequebe es muy bonita, queda en frente de Cayo de
Agua, realmente para disfrutar estas tres islas, tanto en peñero como
en velero es mejor que sea en la época de agosto, donde no hay mucho
viento. Bequebe tiene como una especie de rió, agua que se comunica
del otro lado de la playa, lo llaman rió de oro, la leyenda dice que
en 1605 uno de los barcos de Luis Fernando de Córdoba naufrago cercano
a una de las islas en frente de Barlovento con una carga de oro y
perlas procedente de Cubagua y Cumana, en los archivos generales de
las indias, se encuentra un mapa, punto de referencia de los
sobrevivientes, donde dice que tiene esta especie de rió, la única que
tiene esta característica y similitud con el mapa es Bequebe.
La navegación de regreso se realiza con el sol
atrás, es decir en la tarde, con el viento en contra, esta navegación
de regreso es muy bonita porque se aprovecha el viento para agarrar
una muy buena velocidad, el velero se escora, toda la tripulación se
prepara para realizar los bordes, todos están muy bien entrenados, el
segundo borde se hace sin pensar, casi automáticamente ya todos saben
su trabajo. Se puede hacer una parada en Carenero o continuar con la
siguiente isla, que seria Crasqui, como es un viaje largo, se
aprovecha para la ora para organizar una cena en tierra, en casa de
Forita, ella tiene un menú que siempre que hacemos parada en esta isla
vamos directo a su casa, su esposo todos los días sale a pescar y
ella lo prepara a la plancha con sus contornos, una salsa especial que
no logramos sacarle el secreto y unos ponquecito deliciosos con su
respectivo cafecito. Crasqui es una playa tranquila, hay boyas que
están mas o menos cerca de la orilla, uno se puede ir nadando
tempranito el la mañana con precaución, pero no es aconsejable ya que
hay trancito de peñeros. La playa es muy larga para hacer una buena
caminata, hay un camino de botutos que conduce a una playa y otro a
una pequeña piscina para hacer esnorqueling.
Después del almuerzo listos para regresar cerca de
Gran Roque, se suben las velas y se pasa por un canal, entre Crasqui e
isla Agustin, de Crasqui sale un gran bajo de arena donde mas de uno
se pregunta como es posible, este paso es uno de los mas bonitos, al
igual que el paso entre Sarqui y Espenqui, se disfruta mucho a bordo
de un velero, es todo un paseo.
Madrisqui y Cayo Pirata están unidas por un paso de
agua similar al de Espenqui y Cayo de Agua, La bahía de Cayo Pirata es
hermosa y muy tranquila, tiene un manglar grade y alto, parecen
árboles, en temporada de langosta, este cayo es como un centro de
acopio, hay varios ranchos de pescadores que las venden.
En Madrisqui, hay un gran espacio para anclarse,
algunas veces hay mucho movimiento y es mejor irse a dormir a
Fransisqui.
Hay tres cayos, Fransisqui de arriba, del medio y
abajo. Los veleros se anclan en frente de Fransisqui del medio, aquí
se encuentra la famosa piscina, natural, para hacer Esnorqueling, este
es uno de los lugares mas seguros para anclar, al igual que carenero,
es una bahía que esta protegida por el manglar.
Existen otros puntos de anclaje, son sitios para
hacer parada, es mejor visitarlo cuando no hay mucho viento. Son las
famosas pelonas, son unas islitas de pura arena no mas de 20 a 40
metros, entre la mas famosa se encuentra Cayo Muerto.
En fin, Cualquiera de estos sitios de anclaje tiene
su encanto, su personalidad que hace de cada uno una experiencia única
e irrepetible pues todos los días hay algo de acción, dependiendo de
las actividades que uno decida hacer, nadar, bucear, snorqueling,
pescar, comer, observar, estudiar, leer, navegar…Navegar desafiando el
viento, usándolo para trasladarnos, esquivando bajos de arena y
arrecifes; dominando el barco, nuestro transporte y dulce hogar, el
único sitio donde estaremos a salvo hasta el fin de nuestros días.
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Roques:
Iveth Garcia Bratfeldt. |